NDIGITALCOTUI
He visto nacer y caer muchos proyectos, y te digo una cosa: el mundo de los negocios no perdona los descuidos. Las buenas intenciones suman, sí, pero no salvan un negocio. Lo que realmente te mantiene a flote es tener una estrategia clara, entender por dónde se mueve el mercado, saber qué pasa por la cabeza de tu consumidor y tener la flexibilidad de adaptarte a lo que la gente de verdad necesita.
Por ejemplo, durante y después de la pandemia, la conducta de consumidor cambió de manera sustancial, surgieron nuevos negocios y otros desaparecieron del mapa. Esa es una dinámica de la economía de mercado.
- Primer año: Entre el 20% y el 25% de
los proyectos nuevos sale del mercado en los primeros 12 meses. Al
principio, la ilusión y los ahorros propios te sostienen, pero la realidad
del día a día comercial no tarda en pasar factura.
- A los 5 años: Del 50% al 70% de
los negocios tradicionales y pequeños comercios ya han tenido que cerrar.
Y si nos vamos al terreno de los startups tecnológicos (emprendedores), la
exigencia es brutal: hasta un 90% se quedan
en el camino.
- A los 10 años: Sobreviven los que logran reinventarse a tiempo. Cerca del 65% al 70% de esas empresas tradicionales que un día abrieron con tanta ilusión habrán desaparecido por completo.
Al final, que un negocio cierre no debería
sorprendernos tanto. Es la ley de la selva del mercado: cambia la tecnología,
aprieta la competencia, se mueven las reglas del juego y, sobre todo, cambian
las personas que nos compran. El que no se mueve con esos cambios, se apaga.